El Templo San Juan Bosco: una joya arquitectónica que marcó la historia de Mendoza
En la década de 1960 comenzó a gestarse un sueño: levantar un nuevo templo salesiano que reflejara la fe y el espíritu renovador de la época. Bajo el diseño del arquitecto Ricardo Perotti, inspirado en la arquitectura moderna europea y el brutalismo, el proyecto dio forma a un espacio sagrado donde la luz, la materia y el vacío se convirtieron en símbolos de espiritualidad. Con su imponente torre de 30 metros y su estética sobria, el Templo San Juan Bosco se transformó en un referente arquitectónico y religioso para toda la provincia.

La construcción comenzó el 25 de marzo de 1960 y finalizó con su consagración el 13 de agosto de 1965, en una ceremonia presidida por el cardenal salesiano Raúl Silva. Con capacidad para 2.000 personas, el templo se erige sobre una sólida estructura antisísmica, enriquecida con obras de artistas como Salvino Spinnato, el italiano Conconi y un monumental mosaico de 93 m² que decora su fachada. Cada elemento, desde el altar en mármol travertino hasta el crucifijo tallado en abedul finlandés, fue pensado para transmitir solemnidad, introspección y fe viva.
Hoy, más de medio siglo después, esta obra sigue siendo testimonio del trabajo conjunto de arquitectos, ingenieros y una comunidad entera que creyó en el proyecto. Para preservar y difundir esta historia, el Colegio Don Bosco de Mendoza presenta un documental que recorre sus orígenes, su construcción y su significado. Te invitamos a verlo y descubrir cómo esta iglesia con alma sigue inspirando a generaciones.