Presencia de Salesianos en el mundo

Familia Salesiana: Un sueño compartido que sigue creciendo

El origen: Don Bosco y su misión con los jóvenes

San Juan Bosco nació en 1815 en una familia humilde del norte de Italia. Desde joven sintió un fuerte llamado a acompañar a los niños y adolescentes más pobres. Ya como sacerdote, en una Turín marcada por la Revolución Industrial, se conmovió por la realidad de tantos jóvenes sin hogar, sin educación y sin fe. Así nació su obra: un oratorio donde ofrecía cariño, formación y un ambiente familiar, que con el tiempo se transformó en un gran movimiento educativo y espiritual.

La expansión: Nacimiento de la Familia Salesiana

Con el deseo de llegar a más jóvenes, Don Bosco reunió a personas de distintas vocaciones que compartían su pasión por educar y evangelizar. Fundó los Salesianos de Don Bosco y, junto a Santa María Mazzarello, las Hijas de María Auxiliadora, entre otros grupos que fueron surgiendo a lo largo del tiempo.
Hoy, la Familia Salesiana se organiza en diversos grupos que, aunque distintos en su forma de vida y misión específica, comparten el mismo espíritu y compromiso con los jóvenes.

Actualmente, está compuesta por 32 grupos reconocidos oficialmente, con más de 400.000 miembros en todo el mundo. En Argentina, 14 de estos grupos están presentes, trabajando en comunión para ofrecer a los jóvenes espacios de acogida, formación y crecimiento integral.

Nuestra pertenencia: Colegio Don Bosco Mendoza

El Colegio Don Bosco Mendoza forma parte de la Inspectoría Salesiana Argentina Norte “Beato Artémides Zatti” (ARN), una de las dos regiones en las que se organiza la obra salesiana en el país. Esta inspectoría abarca 15 provincias argentinas, incluyendo la región de Cuyo, donde nos encontramos.

La Inspectoría lleva el nombre de San Artémides Zatti, un salesiano que consagró su vida al servicio de los enfermos y los más necesitados, y que hoy inspira nuestra vocación educativa y solidaria.

Nuestra misión compartida

Ser parte de la Familia Salesiana implica vivir una propuesta educativa que busca formar buenos cristianos y honrados ciudadanos, siguiendo el espíritu de Don Bosco.
En el Colegio Don Bosco Mendoza, lo hacemos a través de las cuatro dimensiones que él soñó para sus casas:

  • Casa: un lugar de acogida y afecto.

  • Escuela: un espacio de formación y crecimiento.

  • Patio: un ámbito de encuentro y alegría.

  • Iglesia: un camino para descubrir y vivir la fe.

Con alegría, cercanía y compromiso, seguimos construyendo una comunidad que acompaña a los jóvenes en cada etapa de sus vidas.

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